Es una noche de una día cualquiera, de una semana cualquiera, tendría que estar hace rato en la cama para poder levantarme bien mañana, y sin embargo aqui estoy. Después de mucho tiempo me da por escribir otra de mis fantasías y paranoias.

Esque es por tu culpa, que me estás volviendo loca, la sensación de perderte se me hizo insoportable solo de imaginarla. Desde hace 1 año y 8 meses no he dejado ni un instante de pensar en ti, jamás imaginé que alguien pudiera lograr algo así en mi. Si no me hubieras hecho caso, si me hubieras ignorado, o simplemente tratado como una amiga más, yo te hubiera olvidado, aqui estaría, feliz de la vida. Pero sola. O quien sabe, si estaría mucho mejor, o mucho peor. Qué mas da eso ya.

Cada vez que vienes y me abrazas, siento tu calidez. Me siento por una vez protegidada de todos los males, como una barrera irrompible que nadie más pueda pasar. Tu peso me aplasta contra el colchón y aun asi es la más dulce sensación que podría existir. Tu aliento contra mi cuello haciendome cosquillas y poniendome la carne de gallina ya hace imposible la idea de separarme de ti. Tus manos rodean mi cintura y no hace falta que hagas nada más, yo sere tuya para siempre. No te vayas, no me dejes, que sin ti no soy nada. Mi vida se queda vacía y pierde el sentido, mis ideas de futuro y de presente, todo lo que he vivido no ha servido para nada. Nadie te puede sustituir eres único para mi. Me comprendes, o al menos lo intentas, me siento el centro de tu mundo, me siento importante  y protagonista de algo por una vez en la vida. Estás ahi siempre, como nadie lo ha estado jamás. Crees en mi.

Y sin embargo, necesito más. Fuera rutina, monotonía. Quiero aventuras, pasión, romance, riesgo, vivencias nuevas cada día. ¿Me lo podrás dar? No quiero una vida cualquiera y no todos estarían dispuestos a hacerme feliz. Quiero vivir, lo cual ya no hace casi nadie. Alejada de la sociedad, de la gente que me repugna, en mi mundo, y en el tuyo que en la mayoría de las ocasiones ya es el mismo. Viajar, conocer, aprender, contigo.


¿Estarás dispuesto a acompañarme en este viaje?

Seremos protagonistas de nuestra historia